En los casinos físicos tradicionales no era necesario registrarse. Los jugadores estaban presentes, pagaban en efectivo para participar en el juego y recibían sus ganancias de la misma forma.
Con la llegada del juego online, todo cambió. El personal ya no tiene contacto directo con el cliente, pero necesita comprobar que la persona tiene derecho a utilizar el servicio. También debe quedar claro quién realiza los depósitos, hace las apuestas y puede recibir las ganancias.
El registro permite resolver todas estas cuestiones. Veamos cómo funciona el proceso en BetLabel.




















































